Infecciones y procesos litiásicos
Frecuentemente, la sangre aparece como consecuencia de una infección urinaria aguda o la presencia de cálculos renales que irritan el tejido interno. En el caso de los hombres, el sangrado puede estar vinculado a infecciones genitales o a una prostatitis severa. También es común que condiciones obstructivas como la estenosis uretral o incluso complicaciones de una fimosis mal atendida dificulten la micción y provoquen lesiones vasculares menores. Cuando el sangrado se acompaña de dolor testicular, es imperativo descartar afecciones del escroto como el varicocele, el hidrocele o inflamaciones que comprometan la vía excretora.
